Ayer publiqué la indicación de un artículo de Allouch que comenta este maravilloso e importantísimo libro. Me parece que es mucho más importante leer el libro de Annie Ernaux que el artículo de Jean Allouch, en todo caso, no tiene sentido leer el artículo sin leer el libro que comenta. Annie Ernaux quedó marcada para toda la vida por el evento que tuvo lugar ese verano. Le doy la palabra, como corresponde…
«He querido olvidar a aquella chica. Olvidarla de verdad, es decir no querer escribir más sobre ella. No pensar más que debo escribir sobre ella, sobre su deseo, su locura, su estupidez y su orgullo, su hambre y su sangre cortada. Nunca lo he conseguido.»
Y continúa así la presentación de su libro:
En Memoria de chica, Annie Ernaux se sumerge en el verano de 1958, el de su primera noche con un hombre, en la colonia de S, en el Orne. Una noche que le iba a le dejar una marca indeleble, que iba a perseguirla durante años.