El tema es la inmediatez. El tema tanto de la reacción (Rafah, Torre Pacheco…) como de la irrelevancia de la izquierda (llamémosla “progresismo”). La inmediatez, en su vertiente más desesperada y expeditiva, es la reacción. La inmediatez que ya no puede más y que, en consecuencia, se inmediatiza un poco más todavía. También el progresismo es eso, pero exangüe, cansado: champán y Xanax. Totalmente al margen de ello, queda, sin embargo, otra posibilidad. La izquierda. O sea: la distancia, que no es lejanía, sino un modo de estar en la inmediatez: in-inmediatez, es decir, mediación. De esa “otra posibilidad” va —con pulso no menos nietzscheano que hegeliano— el “Manifiesto Lenin” de @ricardoespinozalolas, que incluye un excelente epílogo a cargo de @antoniosd88