El ensayo de Oscar del Barco, “¿Era Lenin un perverso?” (1980) es el texto más escandaloso para la izquierda tradicional y conservadora que pueda haberse atrevido a publicar un filósofo latinoamericano contra Lenin. Del Barco es uno de los principales filósofos de América Latina. Su extraordinaria eficacia reconstruye la historia y el pensamiento del líder bolchevique para abandonar el programa ilustrado y de desarrollismo tecnológico que dio nacimiento a la URSS. Este libro busca contextualizar la crítica «heideggeriana» o crítica-destructiva contra Lenin en la década de 1980. Argumenta que la demonización de Lenin y la compleja relación con una exigencia de autenticidad del proyecto original de los bolcheviques lleva al filósofo a omitir el nacimiento o la genealogía de nuestra ontología del presente. El intento por destruir la metafísica leninista omite el contexto histórico en el que se hizo fuerte el liberalismo extremo, haciendo de la filosofía heideggeriana un lugar propicio para la neutralización de la relación entre política y programas emancipatorios. Esta hipótesis se enfrenta a la resistencia de autores como Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Álvaro García Linera, Bolívar Echeverría, Dominico Losurdo, Marta Harnecker y Tomás Moulian, entre otros. El libro sostiene que el leninismo de estos autores constituye una «caja de herramientas» para pensar la conflictiva y nunca acabada relación entre política y emancipación.