Ya estás muerta… y el Toro Blanco te lleva en su lomo…
No se puede usar ningún eufemismo en ciertas ocasiones y esta es una de ellas; por ejemplo, decir que se “fue” a algún lugar o que ahora está en “paz” porque está con mi padre o que Dios la cuida o que muchos la van a extrañar y tantas cosas similares que se dicen en estos momentos. No soporto esa forma de ser ante la muerte, menos la de un humano singular, un humano como lo fue mi madre, Nelsa Lolas, porque no se entiende lo que somos y menos lo que fue ella y lo que significa su muerte. Ella murió y en cierta forma ya no tenía posibilidad de seguir viviendo en un mundo como el nuestro, en un mundo que hemos convertido sin afecto alguno, en donde todo se ha vuelto capitalización permanente y, por tanto, éxito, utilidad y valor agregado.
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